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Mostrando las entradas de julio, 2008

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Evaristo Cultural: Pertenecés a una generación de escritores a la que en reiteradas oportunidades se ha catalogado como frívola o no comprometida. Este fenómeno que se ha dado tanto aquí en Argentina como en otros países de América Latina no es exclusivo de esta región geográfica, Haruki Murakami o Banana Yoshimoto han sido acusados de lo mismo en Japón, a la vez que en EE.UU. y Europa no sólo se ha manifestado esto en tus congéneres sino que escritores hace tiempo consagrados se han reblandecido. ¿A qué lo atribuís? ¿Te hicieron alguna vez un reproche semejante? ¿Lo sentirías como un agravio? ¿Cuál es, a tu criterio, el compromiso social del escritor? ¿Existe tal compromiso? ¿O se trata simplemente del mismo compromiso que nos compete a todos en tanto seres humanos?
Juan Villoro: No sé si por fortuna o por desagracia nadie ha puesto el acento en mi posible frivolidad. Me molestaría caer en pecado de superficialidad tanto como me molestaría caer en pecado de solemnidad. La ligereza y e…

Ya salió

Frontera

De noche las fronteras no se ven, dijo Schultz, en un rincón del salón del Munich de la Norte, frente a Krause y Calderón. Y después, inevitablemente, se hundió en la jarra de cerveza. Entonces Pajarito Lernú pensó en Walter Benjamin. Pajarito Lernú, que estaba solo, sentado junto al ventanal y contemplando los silos del molino y los colectivos quietos, de trompa, en las plataformas de la estación, escuchó lo que Schulz dijo, y pensó en Benjamin. Pensó en Benjamin: en el suicidio de Benjamin después de encontrarse con la frontera franco-española cerrada por los nazis, en esa madrugada del 26 de septiembre de 1940. Pajarito Lernú pensó en Walter Benjamin para refutar lo que había dicho Schultz. Eso de las fronteras. Pero prefirió seguir contemplando las figuras quietas en esa siesta de domingo: los silos llenos, los colectivos hundidos de trompa. Y también el silencio.

Ilusos

Un libro que se puede cantar

Un libro es lo desconocido, es la noche, dice Marguerite Duras, en Escribir. ¿Y qué es Escribir? Esa pregunta encierra dos respuestas. La doble respuesta uno la encuentra leyendo este hermoso ensayo autobiográfico compuesto por cinco textos de la escritora nacida en Indochina en 1904 y que falleció en 1996.
En el primero, Escribir, la autora repasa su experiencia con la escritura, repasa los libros que ha escrito, entre otros El amante (novela que luego se llevó al cine de la mano de Jean-Jacques Annaud) y El vicecónsul, por ejemplo. Desde su casa, nos cuenta la experiencia de vida, digamos así, el arriesgado viaje que supone la escritura: todo ese proceso incierto. Un escritor, dice, es algo extraño, es una contradicción, y también un sinsentido. Escribir, dice, es intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos.
La muerte del joven aviador inglés es el segundo texto que compone el libro. El libro está dedicado, justamente, a la memoria de W. J. Cliffe, el aviador muerto en Vauville.…