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Mostrando las entradas de 2009

Un balance

"Tres novelas comparten el podio de lo mejor del año. Lejos de dónde (Tusquets), de Edgardo Cozarinsky, en la que bucea en la existencia de un puñado de criaturas que cargan con la mochila de un destino incierto; náufragos que huyen de peligros reales, amenazas latentes o imaginarias, con identidades y pasaportes falsos, hacia alguna orilla lejana donde encontrar refugio y trabajo. Esos seres apaleados por la historia con mayúscula se proponen reconstruir sus vidas, llegar a un puerto seguro donde intentarán, infructuosamente, liberarse del pasado. En Glaxo (Eterna Cadencia), segunda novela de Hernán Ronsino, el escritor se desplaza hacia la periferia de Chivilcoy para enfocar mejor las luces y sombras de un mundo que se desmorona sin remedio, y del que no quedarán ni siquiera los escombros de las vías del ferrocarril, levantadas en octubre de 1973. Marcelo Cohen siempre sorprende al lector. Lo hace, nuevamente, con La casa de Ottro (Alfaguara), que transcurre en la isla Ushoda, …

Sur de Babel

Sobre los perros

"El lenguaje que predomina es austero, preciso, parejo, en ocasiones potente y en otras algo impersonal. La generalización debería, sin embargo, dejar al margen dos cuentos que sobresalen en el conjunto. Se trata de “La Presa” de Oliverio Coelho, y de “Y a los perros también”, de Hernán Ronsino. En este último, a la fresca sombra de un epígrafe de Apollinaire: Qué otra cosa es el polvo de los caminos sino la ceniza de los muertos...., Ronsino relata, en boca de una chica campesina, la visita al velorio de un tío. El tío es velado a unos kilómetros de la casa de los deudos, en un pueblo del interior, y el cuento transcurre en el tiempo de ir y volver hasta el velatorio. La lectura deja la impresión de haber asistido a una larga e intensa escena (aunque en realidad está jalonado por escenas más cortas) acaso porque todos los elementos incluidos se confabulan a favor de la unidad. El logrado tono del relato, salpicado de aciertos en el uso de expresiones propias del habla en un ento…

enredaderas

Onetti

Cronotopo

El territorio de la narración

En la Glaxo

presentación en chivilcoy

Felisberto

aca no es

Otra vez

La hija de Bob

Por Hernán Ronsino

Para Sole
Baba Nam Keivalam


Todo es amor infinito, me dice ella mientras caminamos por Alem bajo la lluvia, un sábado que parece domingo.

Después tomamos un tren en Retiro.

La lluvia moja la ventanilla del tren que tomamos en Retiro.

Nos bajamos en Coghlan.

Coghlan huele a colonia alemana emplazada en una sierra cordobesa.

Caminamos bajo la lluvia, saliendo de la estación, ese sábado que tiene algo de domingo. Entonces le digo que Cate Blanchett en I`m Not There se parece más a la hija de Bob Dylan que al propio Bob: es cierto que hay un gesto en la mirada, en los dedos que sostienen el cigarrillo, en el pelo revuelto que nos hace pensar en Dylan, pero también hay algo profundo de Cate Blanchett que el disfraz no puede borrar; y cuando digo eso, cuando hablo de la supuesta hija de Bob, ella se resbala, por la lluvia que cae en Coghlan: se resbala como lo ha hecho en todo el día.

¿Es posible, pregunto mientras la sostengo del brazo, que una muje…

Presentación

en julio

Glaxo, de Hernán Ronsino: cosas que pasan en el pueblo.
En un pueblo apacible donde las fábricas, los negocios y la gente aparece o desaparece sin causa y sin generar demasiado aspaviento, la noticia de un crimen es la única huella de una traición silenciosa.
Una historia convertida en esquirlas que se recompone a partir del relato de cuatro personajes, revelando cómo la violencia nacional se cuela en las vidas privadas.
Glaxo es la segunda novela de Hernán Ronsino, un escritor que indaga en las profundidades de la vida de provincia.

Homo Viator

Fledermaus / Otoño

Alejandría

La erótica

La erótica del relato más que una antología esuna intervención. Una intervención literaria ycultural que utiliza estrategias de las vanguardiasde principios del siglo XX para devolverle ala literatura aquello que ésta, en su afán porsacudir esteticismos rancios y acercar el arte a lavida, terminó olvidando. La barbarie, ahora, enpleno siglo XXI, ágrafo y virtual, se vuelvecontra sí misma. La barbarie clama por papel,tiene memoria, recuerda que nació del oprobio ydice que toda palabra es política, que el olor delos muertos insepultos la subleva… Frente alimperio de la “mala literatura”, de la inmediatezy el consumismo vacuo, del desprecio de formasy de fondos, esta compilación de relatos absolutamenteheterogéneos y las palabras que lapreceden son un intento desesperado por guillotinarmandatos y despertar en la literatura lapasión demiúrgica dormida. “Lo literario” aquíquiere escribirse –refundarse– haciendo uso detodas sus libertades para llegar a través de lolúdico, el amor, la locura…

En la orilla del ojo