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La erótica


La erótica del relato más que una antología esuna intervención. Una intervención literaria ycultural que utiliza estrategias de las vanguardiasde principios del siglo XX para devolverle ala literatura aquello que ésta, en su afán porsacudir esteticismos rancios y acercar el arte a lavida, terminó olvidando. La barbarie, ahora, enpleno siglo XXI, ágrafo y virtual, se vuelvecontra sí misma. La barbarie clama por papel,tiene memoria, recuerda que nació del oprobio ydice que toda palabra es política, que el olor delos muertos insepultos la subleva… Frente alimperio de la “mala literatura”, de la inmediatezy el consumismo vacuo, del desprecio de formasy de fondos, esta compilación de relatos absolutamenteheterogéneos y las palabras que lapreceden son un intento desesperado por guillotinarmandatos y despertar en la literatura lapasión demiúrgica dormida. “Lo literario” aquíquiere escribirse –refundarse– haciendo uso detodas sus libertades para llegar a través de lolúdico, el amor, la locura, el dolor o el erotismo,a resoluciones orgásmicas. La erótica del relatoes puro deseo, deseo de futuro. El lector juzgarási esta aventura, que intenta resolver con iracundiala imposible ecuación tramada entre Arte,Orfandad y Crimen, ha valido la pena.Jimena Néspolo y Matías Néspolo

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Dos reseñas de Notas de campo:

Revista Ñ: 
https://www.revistaenie.clarin.com/revista-n/literatura/profesores-violin-chivilcoy_0_SyJr0Czae.html

Revista Los Inrocks:
http://www.losinrocks.com/musica/hernan-ronsino-ensayo-notas-de-campo

Notas de campo: Quinta entrega

La escritura de Alfredo Gómez Morel se funda sobre una vida negada y perseguida. Gómez Morel tiene algo de “El Niño Proletario” de Lamborghini pero, a diferencia de Stroppani, hará sonar, de a poco, su propia voz. Es el desplazado que cuenta. Gómez Morel escribe desde la cárcel de Valparaíso su libro más famoso, El Río, publicado en 1962. La solapa, esa forma de reproducir mitos, dice que estuvo preso más de doscientas veces y que fue custodio de Perón en la década del setenta, un dato, por otro lado, incomprobable. Luego de El Ríoescribió La Ciudad y El Mundo componiendo una trilogía autobiográfica. El río es el Mapocho. Ese hilo de agua, oscuro, que baja de las montañas y atraviesa a Santiago de Chile. Pero el Río, así, con mayúsculas es también un espacio de contención para los pelusas que, poco a poco, irán filtrándose en el mundo de la delincuencia. Gómez Morel en El Ríocuenta, entonces, su vida. La vida de un chico que fue despreciado y golpeado por una madre prostituta; intern…