29.7.13
20.6.13
27.3.13
La hipótesis.
La hipótesis del interior:
http://www.clarin.com/sociedad/Hipotesis-festival-literatura-viene-interior_0_890311056.html
http://www.clarin.com/sociedad/Hipotesis-festival-literatura-viene-interior_0_890311056.html
17.12.12
12.12.12
1.12.12
27.11.12
13.11.12
18.10.12
audio
"El almendro" columna de Literatura de Facundo Arroyo en Tomalo con calma. Entrevista a Hernán Ronsino por su novela "Glaxo"
Tomalo con calma: lunes a viernes por 97.1 fm y www.amprovincia.com.ar (play fm)
http://soundcloud.com/tomalo-con-calma/hernan-ronsino
Tomalo con calma: lunes a viernes por 97.1 fm y www.amprovincia.com.ar (play fm)
http://soundcloud.com/tomalo-con-calma/hernan-ronsino
30.9.12
Bitácora FILBA 2012
Asomé el cuello por la ventana del tren para
impregnarme de todo lo que habla de viajes (…)
No más que seis vagones atravesando la noche,
en cada uno de ellos viaja un fantasma (…)
Tristeza de trenes, negrura ancha de las máquinas en desuso que tanto tienen de vapor y sereno.
“Amanda desde siempre”.
Alberto Muñoz.
impregnarme de todo lo que habla de viajes (…)
No más que seis vagones atravesando la noche,
en cada uno de ellos viaja un fantasma (…)
Tristeza de trenes, negrura ancha de las máquinas en desuso que tanto tienen de vapor y sereno.
“Amanda desde siempre”.
Alberto Muñoz.
Hay que decir algo, entonces, de los trenes. Decir algo que resuene. Como un traqueteo. O como un anuncio. Para entenderlo. Porque sin los trenes el barrio de Liniers no se entiende. Sin la vía que parte al medio a la ciudad. Y que partió al medio, antes, a la pampa. Esta línea oeste que fue la primera que se hundió en el desierto sobre un camino desmalezado por el Ejército Grande. Sarmiento estaba ahí, como boletinero. Escribía lo que pasaba en el Ejército Grande que avanzaba, irremediable, hacia Palermo. Ahí estaba Sarmiento acercándose a Rosas. Tantas veces lo había imaginado. En Chile. En sus escritos como Viajero. Y ahora no sólo estaba en la pampa –en esa extensión que era un mal– sino también estaba acechando al hombre que encarnaba el mal. Rosas, el salvaje, el que había clavado el puñal de la barbarie en la culta Buenos Aires. Ese Ejército, entonces, que triunfa en Caseros liberará las fuerzas del progreso. Las vías que parten al medio a la ciudad y antes a la pampa son un símbolo de esa idea de Progreso. Muchos años después Perón le pondrá el nombre del sanjuanino a la línea oeste. El Sarmiento, como se lo llama todavía, sale de Once. El nombre de la estación recuerda la revolución del 11 de septiembre de 1852 cuando Buenos Aires se levanta contra Urquiza y se separa del resto del país por diez años. El sueño de Buenos Aires se hace realidad por esos tiempos. Luego, como es evidente, ese deseo se sublima en la metáfora de la cabeza de Goliat. Por lo tanto, el 11 de septiembre no recuerda la fecha de la muerte de Sarmiento sino a esa revolución. El azar en la historia, parafraseando a Cortázar, a veces, confunde muy bien las cosas.
Entonces hay que hablar de los trenes para entender la frontera que se levanta frente al Conurbano, frente a la Provincia bárbara y peligrosa. Liniers es una frontera trazada por las vías del Sarmiento y la avenida General Paz. Se trata de un límite simbólico pero, también, poderosamente trágico entre un adentro y un afuera. Esa leyenda aún se lee en algunas estaciones de la ciudad. “Trenes hacia adentro o trenes hacia afuera”. La metáfora del desierto continúa operando, ahora, entre la muralla que lleva el nombre del manco Paz, el General de la civilización y ese Conurbano oscuro, desindustrializado, violento.
Una semana después de la tragedia de Once, donde murieron 52 personas, tomé el tren en Caballito y viajé hasta Liniers. La formación era nueva. Tenía dos pisos y televisores en distintos lugares. Un poco para disimular, tal vez, la escenografía decadente que ocasionó el horror. Los televisores transmitían partidos de fútbol. Y los pocos que viajaban miraban por las ventanillas, silenciosos, tomados por un bamboleo intenso. En un momento, mientras el tren recorría los trasfondos de Flores y Floresta, descubrí en una de las pantallas la imagen de Lucas Menghini, el último de los pasajeros encontrados sin vida entre los fierros de dos vagones, dos días después del accidente. Se trataba de un clip que recordaba a Lucas y a las demás víctimas del choque. Me impresionó ver, en un televisor del tren Sarmiento, un homenaje a los que habían muerto en ese mismo tren. Un rato antes de terminar el clip aparecieron en el vagón dos tipos con unas guitarras. Se instalaron con presencia en el medio del coche, bamboleante, y al grito de “Buenas tardes” se pusieron a tocar. Empezaron a convivir, en ese instante, las últimas imágenes de la tragedia con el rasguido desalineado de una chacarera. Mucho después comencé a pensar que ahí, en esa tensión entre la tragedia y lo festivo, se puede estar definiendo la estética que atraviesa al Sarmiento y que se desparrama, después, cuando uno desciende en la frontera, en ese cruce entre el adentro y el afuera que es el barrio de Liniers. Por eso la idea del cruce está presente todo el tiempo: en los carteles, en la lengua que organiza la vida cotidiana del barrio, en el caos de la superposición. Por ejemplo: uno cruza las vías, cruza a la provincia o se cruza con una mirada filosa que mira sin ver. Siempre, en definitiva, se está cruzando un límite. La iglesia de San Cayetano es el último bastión, un refugio de ese sincretismo: las banderas de los países de América latina que rodean el interior del templo lo demuestran. Es en esa idea de cruce donde aparece resumida la vitalidad de una cultura latinoamericana, una cultura que respira en los rincones de Buenos Aires como un enigma, acechando, una y otra vez, como acecha el espectro del Conurbano a la culta Buenos Aires. Tal vez por eso, hoy, la culta Buenos Aires (indignada por la barbarie interminable que reaparece, muta y la atormenta a lo largo de la historia) resiste y se defiende de semejante inseguridad con el chirrido de sus cacerolas.
Dice Alberto Muñoz:
“Asomé el cuello por la ventana del tren para
impregnarme de todo lo que habla de viajes (…)
No más que seis vagones atravesando la noche,
en cada uno de ellos viaja un fantasma”.
impregnarme de todo lo que habla de viajes (…)
No más que seis vagones atravesando la noche,
en cada uno de ellos viaja un fantasma”.
http://blog.eternacadencia.com.ar/archives/2012/25703
18.8.12
Eva Perón
Por
Hernán Ronsino.
En
julio se estrenó en Buenos Aires el segundo documental de Nicolás
Prividera, “Tierra de los padres”. Es una película filmada
íntegramente en el cementerio de la Recoleta. Y narra –a partir de
los muertos que, en su mayoría, están enterrados ahí – los
doscientos años de violencia que atraviesa a la historia argentina. Tomando los fragmentos de diversos textos, cuarenta personas leen al
pie de las tumbas esos contrapuntos. La historia (es decir, el
presente puro) es conflicto perpetuo. Se oyen las “voces”, así,
de Facundo Quiroga, Rosas, Sarmiento, Mansilla, Mitre, Eva Perón,
Aramburu, el poeta Joaquin Giannuzi, Massera, Rodolfo Walsh, entre
otros. Como sucede con una película que te impresiona – me sucedió
esta semana con “Tierra de los padres” – las imágenes
continúan apareciendo; mientras camino, tomo el subte o espero;
mientras cruzo la 9 de Julio de noche y veo, por ejemplo, ese nuevo
paisaje que se desnuda detrás o antes del Obelisco: la figura de
Eva. Los rostros de una mujer cuyo cuerpo se ha transformado en un
símbolo. Un cuerpo atravesado por la violencia. Duarte y esa hija no
reconocida. El camino, entonces, plebeyo. La decisión de escapar de
un pueblo que sólo le presenta un destino doméstico, es decir, de
explotación. La actriz plebeya que escapa de lo esperado y, por eso,
comienza a ser vista como una mujer ligera. Un terremoto. Perón. La
posibilidad de transformar la realidad. Como dice Juan Martini en la
trilogía sobre Eva, le llevó apenas siete años construir uno de
los mitos más potentes de la historia argentina. Entonces la
enfermedad. Los discursos encendidos – esos que dejan jirones de su
cuerpo, esos que hablan del sacrificio de la carne – la palabra
acorralada pero lúcida. Y la muerte. Ahí, entonces, siento que
comienza otra ficción sobre el cuerpo de Eva. El embalsamamiento es
el inicio de un relato que permite profundizar la tragedia en el
tiempo, más allá de la podredumbre de la carne. Se teje sobre ese
“otro” cuerpo la ficción revolucionaria y, como un reverso,
la ficción represiva. Uno de los últimos discursos de Eva dice: “Yo
sé que ustedes tomarán mi nombre y lo llevaran como bandera a la
victoria”. La palabra que pide por la multiplicación de la
militancia. Y mientras eso pasa, sucede también la represión: el
secuestro y desaparición de su cadáver. Como si ese secuestro y
desaparición fuera, en el reverso, el anticipo, ahora, de la
multiplicación no de la militancia sino de la muerte sistemática.
Hoy,
Cristina elije el linaje de Eva. Se reconoce en esa juventud
expulsada de la plaza, del paraíso soñado (lo dijo Néstor: “Y un
día volvimos”). Es Eva y no Perón la homenajeada (tampoco en
“Tierra de los padres” aparece Perón). Hace unos años, cuando
el cuerpo de Perón era trasladado a la quinta de San Vicente – ese
cuerpo atravesando la ciudad – desplegaba todavía, en 2006, los
espectros de la tragedia. El cuerpo de Perón desata la tragedia. El
de Eva está atravesado por ella. Eso parece decirnos la historia.
Uno
de los últimos homenajes de Cristina fue la presentación del
billete de cien pesos con el rostro de Eva. (Un taxista, primero, me
mostró su malestar sobre el gobierno que insiste en dividir al país.
Porque Evita, dijo, es una figura que sigue dividiendo al país. Por
qué no eligen a otro, a Favaloro, por ejemplo. Y, antes de bajarme,
banalizó la famosa frase: “Volveré y seré millones”. Ahí la
tenés, dijo, en el billete de cien pesos, hecha millones). Cristina,
entonces, recuperó la palabra de Eva, actualizándola. Cristina dijo
que “Eva volvió en millones de puestos de trabajo”. Los rostros
de Eva en el edificio del renunciamiento, el billete y la
recuperación de esa palabra sobre la multiplicación trazan una
herencia entre el pasado y Cristina. Un linaje político que la pone
a Cristina, por momentos, en una zona que desafía las estructuras
peronistas clásicas, las más conservadoras y regresivas. Pero por
momentos. Muchas veces elige o se refugia en la lógica del
“movimiento”.
Pensaba,
después de ver la película “Tierra de los padres”, donde se
reproduce un discurso intenso de Eva – habla de los fanáticos –
que su cuerpo está suspendido aún; es una ficción que ocupa el
presente y sigue multiplicando la palabra. Alguien me dijo hace poco:
“¿Qué significaría reconstruir, hoy en día, el panteón que se
deseaba construir hace sesenta años y exhibir el cuerpo suspendido
de Eva?” En ese cuerpo hay un secreto. Está en su fantasma y no en
la orquestación del “líder” el secreto para salir de la
encrucijada peronista. Pero: ¿Será así? ¿Se puede escindir de
este modo a Perón y a Eva? ¿Habrá que salir del peronismo? El
peronismo es esa duda, ese balbuceo que se agita como un péndulo.
Atraviesa los cuerpos. Nos trae el recuerdo de una carne sacrificada,
hecha jirones, que ardió por su pueblo.
16.8.12
FILBA 2012
14 de septiembre.
Reescrituras y homenajes
Participan: Hernán Ronsino, Álvaro Bisama y Luis Chitarroni
Modera: Flavia Pitella
19 hs CCEBA (Florida) [ Más información ]
16 de septiembre.
Bitácora del FILBA
Lectura de obra producida ad hoc para Filba
Participan: Rodrigo Hasbún, Kjartan Flogstad, Ronaldo Correia de Brito, Julián Herbert, Hernán Ronsino, Patricia Ratto y Gabi Bejerman
Modera: Pedro Mairal
18 hs, Museo Malba [ Más información ]
27.7.12
sobre overos, tradiciones y crímenes
"En un overo rosado, por las tardecitas, sale a cabalgar el comisario Ramón Folcada. Hernán Ronsino no esquiva ni la tradición literaria ni la historia argentina. Da comienzo a su novela con un epígrafe fulmíneo deOperación masacre y pone a uno de los responsables directos de los fusilamientos de José León Suárez a refugiar su crimen en un pueblito de esos construidos a la vera de un ferrocarril cuyas vías empezaron a ser levantadas tras el golpe del ’55".
18.7.12
El oficio de escritor/2
El filtro se activa entre la imagen y la musicalidad, sucede en el proceso mismo de la escritura. El equilibrio entre el territorio visual imaginario del primer momento con la musicalidad de la frase me hace pensar que ahí hay algo. En la escritura hay algo que inevitablemente aparece, y mucho queda afuera, como por debajo, como algo no dicho. La escritura funciona como una especie de isla que sedimenta la idea, dejando el resto por debajo.
http://www.tomashotel.com.ar/archives/6908
http://www.tomashotel.com.ar/archives/6908
30.6.12
Faulkner
Por Hernán Ronsino.
Cuenta
Onetti que cuando Faulkner murió los comerciantes de Oxford pusieron
en sus negocios un cartel que decía: “En memoria de William
Faulkner este negocio permanecerá cerrado desde las dos a las dos
quince”. No sé si será cierto lo que cuenta el uruguayo pero en el
caso de que sea cierto hay una forma de homenaje, ahí, en ese tiempo
suspendido, breve, donde no se hace dinero. Un tiempo que no es
dinero dedicado a recordar a un escritor. ¿Pero cuántos de esos
comerciantes lo habían leído? ¿Y cuánto, a su vez, había de mito
en ese duelo? ¿Cuánto del mito que sobrevuela, hoy, alrededor de
Faulkner? Esa imagen, por ejemplo, que los hermanos Coen muestran en
Barton Fink. Un hombre aturdido – no sólo por dinero – que
escribe, borracho, guiones para proyectos de películas que muchas
veces se frustran. Un genio desesperado. Ese hombre que recién podrá
superar sus problemas económicos cuando reciba el Nobel. ¿A quién
homenajeaban, entonces, los comerciantes de Oxford? ¿Al autor
consagrado, mítico o a Billy? Billy, el tipo que era como ellos. Que
parecía como ellos. (seguir leyendo Un artefacto que deja huellas)
25.6.12
Noticias de Alemania
Critica de Glaxo en el taz (diario alemán):
Ronsino gelingt es, mit einer sparsamen, präzisen Prosa das verhängnisvolle Beziehungsgeflecht zu skizzieren und die bedrohliche Atmosphäre einzufangen. In der beklemmenden Enge des Viertels verwundert es kaum, dass seine Bewohner fixe Ideen haben: Der eine glaubt, man könne an den Zehen das Schicksal der Menschen ablesen, der andere malt sich beständig den Tod seiner Nächsten aus, ein Dritter hält die Beine der Negra Miranda denen der Marilyn Monroe für ebenbürtig, ein Vierter träumt von Zügen (...) Ronsino lässt die Notizen von der Deindustrialisierung des Landes wie beiläufig in seine Geschichte einfließen. Zurück bleiben am Ende des Romans ein trister Vorort und ein Kriminalfall, den der Leser zwar für sich gelöst hat, wobei er aber auch feststellen muss: Die Gespenster der Vergangenheit bleiben, der Täter kommt ungeschoren davon, der Verrat des Freundes bleibt unentschuldigt und die Eisenbahn wird zum Phantomschmerz eines abgehängten Hinterlandes.
http://www.taz.de/1/archiv/ digitaz/artikel/ ?ressort=ku&dig=2012%2F06%2F23% 2Fa0045&cHash=8f11a89246
Ronsino gelingt es, mit einer sparsamen, präzisen Prosa das verhängnisvolle Beziehungsgeflecht zu skizzieren und die bedrohliche Atmosphäre einzufangen. In der beklemmenden Enge des Viertels verwundert es kaum, dass seine Bewohner fixe Ideen haben: Der eine glaubt, man könne an den Zehen das Schicksal der Menschen ablesen, der andere malt sich beständig den Tod seiner Nächsten aus, ein Dritter hält die Beine der Negra Miranda denen der Marilyn Monroe für ebenbürtig, ein Vierter träumt von Zügen (...) Ronsino lässt die Notizen von der Deindustrialisierung des Landes wie beiläufig in seine Geschichte einfließen. Zurück bleiben am Ende des Romans ein trister Vorort und ein Kriminalfall, den der Leser zwar für sich gelöst hat, wobei er aber auch feststellen muss: Die Gespenster der Vergangenheit bleiben, der Täter kommt ungeschoren davon, der Verrat des Freundes bleibt unentschuldigt und die Eisenbahn wird zum Phantomschmerz eines abgehängten Hinterlandes.
http://www.taz.de/1/archiv/
13.5.12
Editorial Municipal de Chivilcoy.
El año pasado se sancionó, a través de una ordenanza, la creación de una Editorial Municipal que tiene como fin promover la actividad cultural y literaria de los escritores locales. Con concursos anuales donde se premiarán en cada período distintos géneros narrativos y, a su vez, rescatando del pasado una obra olvidada y necesaria para la cultura chivilcoyana.
Del primer concurso, cuyos géneros eran cuento y poesía, fueron premiados los libros de Gustavo Tenaglia, Cielo Mastrantonio y Elena Garritani.
Tenaglia maneja en su libro “Mastín napolitano” una escritura precisa, clara y potente. Es un narrador que explora la oralidad y ciertas regiones de la cultura popular. Los relatos de Tenaglia siempre nos dejan una extraña vibración que sucede entre el impacto y la reflexión.
Cielo Mastrantonio publica su primer libro de poesía “Los cielos que me siguen” y un nuevo libro de cuentos “El último refugio”. En narrativa, los textos de Cielo buscan hacer trabajar al lector. Uno debe extraviarse y en ese extravío descifrar la espesura de la historia. Una narración por lo tanto hecha de climas, de fragmentos. De una prosa contundente. En la poesía de Cielo – admiradora de Juan Gelman – vibra en la superficie una música que desnuda, en su profundidad, una fuerte sensibilidad. Los poemas de Cielo son ritmos que dejan la emoción en el cuerpo del lector.
Elena Garritani publica su tercer libro de poesía “En la rueda del sol”. Después de “Sin naufragio aparente” y “Este grano de sal”. Los rasgos fuertes que delimitan la obra de Garritani suceden en una zona de exilio. Los barcos, el mar, los viajes, el cuerpo, el homenaje a los poetas. Y la palabra enhebrando esas experiencias. Ahí, en esos resquicios, sucede la voz de Garritani.
Este año la reedición fue para “El pueblo de Sarmiento” de Mauricio Birabent. Un clásico que narra los orígenes de Chivilcoy pero que, a diferencia de otras reediciones, incorpora el espacio para repensar y debatir no sólo la forma en que fue escrito sino también el sustrato ideológico que sostiene a uno de los libros fundantes de la memoria del pueblo.
La editorial Municipal, entonces, ha llegado para quedarse porque nacida bajo una gestión política – Anibal Pitelli, Rodolfo Amar y Florencia Vaccari – debe excederla, según la ordenanza, en su continuidad. Es decir, ya es parte de la comunidad. Y eso es lo que celebramos.
El 18 de mayo a las 20 hs en el salón del Concejo Deliberante se presentarán los cinco libros.
8.5.12
A orillas del río
Un relato nuevisimo sobre "el fin de la escritura" para la revista mexicana Letras Libres. Ahí va:
http://www.letraslibres.com/
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