29.6.11

Saer

“Una novela lograda existe no como suma de ideas o de tesis, sino a la manera de una cosa sensible, y de una cosa en movimiento que se trata de percibir en su desarrollo temporal, a cuyo ritmo hay que adaptarse y que deja en el recuerdo no un conjunto de ideas, sino más bien el emblema y el monograma de esas ideas”.

Esto lo dice Blanchot. Si hay una obra que puede responder con contundencia a esa definición de Blanchot, ésa es la obra de Juan José Saer. La obra de Saer puede ser pensada, entonces, como una cosa sensible, en movimiento. Que deja huellas, marcas que perduran suspendidas en la memoria del lector.

Hay dos momentos que atraviesan esa definicion de Blanchot. Dos momentos que, a su vez, son los dos grandes efectos que produce la obra de Saer. Es decir, el monograma saeriano: la exploración perceptiva del mundo y su relación con lo político.

Como plantea en sus diálogos con Piglia, Saer persigue construir un universo narrativo que suceda como un poema, y ese suceder que lo atraviesa todo, ritmo, fraseo desaparramado en la página, se parece a un río. Hay, como en el universo de Juan L., un río que lo atraviesa todo. Por eso la obra de Saer tiene lo que plantea Blanchot, es decir, se trata de una cosa sensible, en movimiento, como un río, o un poema, a cuyo ritmo temporal hay que adaptarse. Se trata, en definitiva, de un pulso narrativo que tiene su propia respiración. Su propia manera de percibir el mundo. [Seguir leyendo]

La percepción y la política: una lectura que contrasta Responso de Saer con La Ribera de Wernicke. Texto leído el 28 de junio de 2011 en “Lo Imborrable: Jornadas sobre Saer” en la Biblioteca Nacional.

26.4.11

Revista En Ciernes Epistolarias
























Número 1

Especial Trenes: Ronsino-Guiñazú-Boverio-Russo/Carta al padre: Nicolás Prividera/De viajeros: Oliverio Coelho- Ricardo Romero-/Polémica contemporánea: A Sacher-Horacio González/Misivas clásicas: Goethe-Schiller/Encrucijadas: Horacio Banega-Carlos Gamerro-Darío Capelli-Mariana Casullo-Sebastián Russo/Postales: Eugenia Herrera


http://enciernesepistolarias.wordpress.com/

13.4.11

Cinco

Primero leí El amante y después Escribir. Dos libros que me resuenan todo el tiempo. Como ritmo, como respiración. Pero cuando leí Un dique contra el Pacifico de Marguerite Duras me sucedieron algunas cosas más intensas. Primero que ese ritmo y esa respiración perduraban en el texto con un largo aliento. Y después la idea general de la novela. La lucha constante de esa mujer, la madre, por salir de la pobreza, la estrategia para ganarle espacio al mar. La fragilidad de ese desafío. Hay una escena, en especial, que, en medio de tanta desesperación, me provocó algo que, pocas veces me ocurre, y es la risa. Reírme en la lectura de una novela. Reírme con la risa y la burla de los personajes que se ríen de sí mismos, de sus propias frustraciones frente al muchachito rico que desea a la hija de la madre. Y está dispuesto a dar todo por amor.

Cinco libros en lo de Berti


6.2.11

Para pensar la década

























Con textos de Daniel Filmus, Emir Sader, Daniel Arroyo, Bernardo Klisberg, Ricardo Rouvier, Silvia Agostinis, Stella Maris Lemos, Hernán Ronsino, Marta Bellardi, entre otros.

4.2.11

Revista En Ciernes/Epistolarias (Anticipo)

La presente carta aparecerà en el nùmero 1 de la Revista En Ciernes - Epistolarias Abril de 2011, junto a una respuesta de Carlos Gamerro.

Buenos Aires, Enero 2011

Estimado Carlos:

Libertella afirmaba que siempre se escribe por demanda. Creo que en este caso convergieron varias que me permiten dar forma a esta misiva para contarle la cantidad de afecciones, pasiones y conceptos que la lectura de Las Islas me provocó la primera vez que la leí, y el inmenso disfrute de la relectura que acabo de finalizar. En la segunda lectura, además de recordar mi primera ‘quebradura de cabeza’, me dediqué obsesivamente a buscar y rastrear indicios que validaran ciertas interpretaciones que jugaban en mi cuerpo de lector, casi copiándole los juegos de adivinanzas y listas que propone en su ensayo sobre Felisberto Hernández y Silvina Ocampo.

Carta de Horacio Banega al autor

28.12.10

cosas que se dijeron


Cosas que se dijeron de Glaxo en Francia:


«Un très court roman parcouru d’une tension extrême.» Le Monde des livres (lire la suite)

«Magistral.» Marianne

«Un roman magnifique.» VSD

«Fantasque et stylé.» Ouest-France

«Taiseux, énigmatique, malicieux, Hernan Ronsino invente brillamment le western littéraire.»
La Marseillaise

«Une très belle gravure à l’acide du destin d’hommes ordinaires (rêvant d’amour et de western, mais condamnés à leur pâle et indigeste copie)...» Le Figaro Magazine (lire la suite)

«Ce bref roman est aussi brillant qu’énigmatique, truffé de références littéraires et cinématographiques, jamais exotique et surtout profondément original.» Livres Hebdo

«Une histoire apparemment ordinaire mais d’une force inouïe.» France Bleu Roussillon

Una poética de la educación

  por Hernán Ronsino. Byung Chul Han, el filósofo coreano, dice que toda narración crea comunidad. Que narrar teje una trama comunitaria. Pe...