9.10.11

proyección

























Pre-estreno documental "Chivilcoy, la fundación de un pasado",
Viernes 14 de octubre, 19 hs, Centro Universitario de Chivilcoy.
http://www.youtube.com/watch?v=-BVWIpxjGfg

1.10.11

Una piedra que se escribe

En este punto ser joven funciona como una suerte de síndrome ventajoso y perecedero para un mundo que valora y conjuga la promesa. La juventud parece exigir recortes urgentes e irradiar proyectos que enmarquen a cada generación. Toda tropa de escritores nuevos llega y encuentra, sin quererlo, sus trincheras naturales listas... lo que sucede en el campo literario latinoamericano no es sólo una cuestión de juventud, pero ocurre que los que llegan siempre cuentan con luz artificial y acceso a una burbuja editorial en la que se corre el riesgo de engordar demasiado. No es que sea una norma, pero a veces los tiempos de ascenso y caída de un autor o de una supuesta generación son llamativamente cortos. Basta mirar hacia la generación del autodenominado crack mexicano.

Gran nota de Oliverio Coelho en Ñ: Los que llegan, los que están

20.9.11

25


La FIL Guadalajara presenta 25 formas de leer el continente. Autores cuyo talento se ha consolidado en sus países,
pero que aún son poco conocidos fuera de éstos
, 25 tesoros literarios a la espera de ser descubiertos.
http://www.fil.com.mx/25/

4.9.11

Sobre la lengua

Resuenan, allí, los ecos de una lengua erosionada. Una lengua que suprime los bordes de algunas palabras o altera letras. Entonces algunos nombres dichos oralmente son muy distintos a la forma en que aparecen escritos. Claro que la fidelidad a ese decir tiene sus limitaciones. Como también la negación de su potencia a partir de un puro sistema de reglas predominante. Por eso cuando me encuentro, en las pruebas de imprenta, con las anotaciones de la correctora, me enfrento a un dilema.
www.revistaenie.clarin.com

1.9.11

Esa mujer

Subrayo una frase que, estoy seguro, Hemingway toma de Clausewicz, pero no cita a Clausewicz: “La guerra es un acto de violencia que cometemos para compeler al adversario e imponerle nuestra voluntad”.
Escritores del mundo.

26.8.11

Santa Rosa

En el transcurso de este mes se publicaron dos novelas, Trampa de luz (Eterna Cadencia) de Matías Capelli y Pequeñas intenciones (Edhasa) de Jorge Consiglio, que, casualmente, trabajan teniendo como epicentro la presencia de la tormenta de Santa Rosa.
Revista Debate

15.8.11

En ciernes/ 2

En septiembre, el Número 2 de En ciernes/Epistolarias – Sumario

Editorial/ Especial Extranjero: Boverio-Ronsino-Russo- Guiñazú/ Carta al padre: Nicolás Lavagnino/ De viajeros: Miguel Vitagliano- Dardo Scavino/ Cartas sobre la mesa: Juan José Valle (presentadas y seleccionadas por Luciano Guiñazú)/ Polémica contemporánea: Tomás Abraham-Diego Tatián/ Misivas clásicas: Carlos Astrada (presentadas y seleccionadas por Guillermo David)/ Encrucijadas: Martín Cristal- Carlos Busqued/ Matías Rodeiro/Postales: Laura Meradi


25.7.11

Narrar la provincia

Dentro de lo que se conoce como nueva narrativa argentina, es decir, escritores de treinta y cuarenta años que comenzaron a mostrar sus textos después de 2001, ha ido apareciendo, de un modo cada vez más visible, una serie de autores nacidos en distintas provincias argentinas (Córdoba, Chaco, Entre Ríos, por ejemplo). Con sus obras ambientadas en pequeños pueblos o en ciudades del interior, publicando en editoriales prestigiosas de Buenos Aires y de España, han ido construyendo estéticas reconocidas por la crítica y que, sin dudas, introducen, retomando la línea de autores como Héctor Tizón, Daniel Moyano, Mempo Giardinelli, una renovación en el imaginario literario argentino. La renovación no sólo se da por ser narradores que cuentan del interior sino -y esto es lo más importante- por la apuesta estética que imponen. La exploración del vínculo familiar, el entorno natural y la manifestación de la violencia parecen ser , en estos autores, las marcas que atraviesan la escritura. Ninguno de ellos, por ejemplo, queda atrapado por el viejo fantasma del costumbrismo siempre ligado al relato de los pequeños lugares. El espacio geográfico además de portar la marca autobiográfica aparece en estos textos como la plataforma de experimentación de una búsqueda literaria.
Revista Debate

10.7.11

La fundación de un pasado























http://www.youtube.com/watch?v=-BVWIpxjGfg
Trailer del documental "Chivilcoy, la fundación de un pasado"
Dirección: Gerardo Panero
Producción: Alexis Abarca
Guión: Hernán Ronsino
Música: Marcos Larrañaga
Dirección de fotografía: Eric Elizondo
Montaje: Jorge Gentile
Sonido: Gino Gelsi
Producido por: Aji Flims
Duración: 26 Minutos

2.7.11

le Cucaracha

El 30 de junio se inauguró el décimo festival de teatro de la Cucaracha (!) de Remiremont-Le Val d'Ajol, en Les Vosges, Francia. Se abrió oficialmente con la lectura de la novela "Glaxo".
llde.hosting.transpac.fr
Hebdomadaire d’information et de petites annonces. Rubrique loisirs et culture

29.6.11

Saer

“Una novela lograda existe no como suma de ideas o de tesis, sino a la manera de una cosa sensible, y de una cosa en movimiento que se trata de percibir en su desarrollo temporal, a cuyo ritmo hay que adaptarse y que deja en el recuerdo no un conjunto de ideas, sino más bien el emblema y el monograma de esas ideas”.

Esto lo dice Blanchot. Si hay una obra que puede responder con contundencia a esa definición de Blanchot, ésa es la obra de Juan José Saer. La obra de Saer puede ser pensada, entonces, como una cosa sensible, en movimiento. Que deja huellas, marcas que perduran suspendidas en la memoria del lector.

Hay dos momentos que atraviesan esa definicion de Blanchot. Dos momentos que, a su vez, son los dos grandes efectos que produce la obra de Saer. Es decir, el monograma saeriano: la exploración perceptiva del mundo y su relación con lo político.

Como plantea en sus diálogos con Piglia, Saer persigue construir un universo narrativo que suceda como un poema, y ese suceder que lo atraviesa todo, ritmo, fraseo desaparramado en la página, se parece a un río. Hay, como en el universo de Juan L., un río que lo atraviesa todo. Por eso la obra de Saer tiene lo que plantea Blanchot, es decir, se trata de una cosa sensible, en movimiento, como un río, o un poema, a cuyo ritmo temporal hay que adaptarse. Se trata, en definitiva, de un pulso narrativo que tiene su propia respiración. Su propia manera de percibir el mundo. [Seguir leyendo]

La percepción y la política: una lectura que contrasta Responso de Saer con La Ribera de Wernicke. Texto leído el 28 de junio de 2011 en “Lo Imborrable: Jornadas sobre Saer” en la Biblioteca Nacional.

26.4.11

Revista En Ciernes Epistolarias
























Número 1

Especial Trenes: Ronsino-Guiñazú-Boverio-Russo/Carta al padre: Nicolás Prividera/De viajeros: Oliverio Coelho- Ricardo Romero-/Polémica contemporánea: A Sacher-Horacio González/Misivas clásicas: Goethe-Schiller/Encrucijadas: Horacio Banega-Carlos Gamerro-Darío Capelli-Mariana Casullo-Sebastián Russo/Postales: Eugenia Herrera


http://enciernesepistolarias.wordpress.com/

13.4.11

Cinco

Primero leí El amante y después Escribir. Dos libros que me resuenan todo el tiempo. Como ritmo, como respiración. Pero cuando leí Un dique contra el Pacifico de Marguerite Duras me sucedieron algunas cosas más intensas. Primero que ese ritmo y esa respiración perduraban en el texto con un largo aliento. Y después la idea general de la novela. La lucha constante de esa mujer, la madre, por salir de la pobreza, la estrategia para ganarle espacio al mar. La fragilidad de ese desafío. Hay una escena, en especial, que, en medio de tanta desesperación, me provocó algo que, pocas veces me ocurre, y es la risa. Reírme en la lectura de una novela. Reírme con la risa y la burla de los personajes que se ríen de sí mismos, de sus propias frustraciones frente al muchachito rico que desea a la hija de la madre. Y está dispuesto a dar todo por amor.

Cinco libros en lo de Berti


6.2.11

Para pensar la década

























Con textos de Daniel Filmus, Emir Sader, Daniel Arroyo, Bernardo Klisberg, Ricardo Rouvier, Silvia Agostinis, Stella Maris Lemos, Hernán Ronsino, Marta Bellardi, entre otros.

4.2.11

Revista En Ciernes/Epistolarias (Anticipo)

La presente carta aparecerà en el nùmero 1 de la Revista En Ciernes - Epistolarias Abril de 2011, junto a una respuesta de Carlos Gamerro.

Buenos Aires, Enero 2011

Estimado Carlos:

Libertella afirmaba que siempre se escribe por demanda. Creo que en este caso convergieron varias que me permiten dar forma a esta misiva para contarle la cantidad de afecciones, pasiones y conceptos que la lectura de Las Islas me provocó la primera vez que la leí, y el inmenso disfrute de la relectura que acabo de finalizar. En la segunda lectura, además de recordar mi primera ‘quebradura de cabeza’, me dediqué obsesivamente a buscar y rastrear indicios que validaran ciertas interpretaciones que jugaban en mi cuerpo de lector, casi copiándole los juegos de adivinanzas y listas que propone en su ensayo sobre Felisberto Hernández y Silvina Ocampo.

Carta de Horacio Banega al autor

28.12.10

cosas que se dijeron


Cosas que se dijeron de Glaxo en Francia:


«Un très court roman parcouru d’une tension extrême.» Le Monde des livres (lire la suite)

«Magistral.» Marianne

«Un roman magnifique.» VSD

«Fantasque et stylé.» Ouest-France

«Taiseux, énigmatique, malicieux, Hernan Ronsino invente brillamment le western littéraire.»
La Marseillaise

«Une très belle gravure à l’acide du destin d’hommes ordinaires (rêvant d’amour et de western, mais condamnés à leur pâle et indigeste copie)...» Le Figaro Magazine (lire la suite)

«Ce bref roman est aussi brillant qu’énigmatique, truffé de références littéraires et cinématographiques, jamais exotique et surtout profondément original.» Livres Hebdo

«Une histoire apparemment ordinaire mais d’une force inouïe.» France Bleu Roussillon

2.12.10

encuentro

Ojalá seas el lector que este libro aguardaba, dice Borges.

¿Qué es lo que se desata cuando un lector elige un libro?

El descubrimiento de un libro, me dijo alguien una vez, se parece a la relación que los parapentistas tienen con las corrientes de aire. En esa conjunción entre aire ascendente y deseo de volar sucede el vuelo. Pero es cierto también que no cualquier corriente permite subir. Hay, podríamos decir entonces, inesperadas condiciones en las que sucede el descubrimiento de ese libro que nos golpeará como el viento.

Sobre el encuentro con los libros

3.11.10

la pasión

Nunca me había pasado en mis 35 años haber llorado por la muerte de un político. Como tampoco en estos años me había emocionado con los discursos de un político. Y eso me pasaba con los de Kirchner y Cristina. Esa emoción de las palabras, de los discursos, lo que me despertaba escucharlos, se trasladó el miércoles 27 de octubre a lo que sentí cuando escuché que Kirchner había muerto. Y, a la vez, sentí profundamente de qué modo la historia argentina me estaba golpeando. Enseguida pensé en la relación de los cuerpos puestos en la historia. Los cuerpos atravesados por la pasión. Combatiendo en la historia. Y la relación de esos cuerpos con la muerte. Pensé, entonces, en el fusilamiento de Dorrego, en la muerte de Facundo Quiroga, pensé en el suicidio de Alem, en la muerte de Evita, en la muerte de Perón. La lucha y la muerte de cada uno de estos cuerpos apasionados abrieron la historia. Cada uno de estos líderes tiene sentido puesto en su contexto. Desde ahí se los entiende. Pero los une, los pone en relación el haber sido cuerpos apasionados, líderes de movimientos populares, que mueren luchando en la historia. Si bien es cierto que hubo varios presidentes que murieron en el ejercicio del poder, sus muertes no provocaron un antes y un después, provocaron más bien una crisis superficial. En cambio, la muerte de cada uno de estos cuerpos apasionados provoca una torsión, inesperada, en el devenir de los sucesos. Esa idea del acontecimiento que habla Foucault: lo inesperado transformando el devenir de la historia. Y así la muerte de estos cuerpos encarna, entonces, ese giro brusco, poderoso, potente. Cargado de posibilidades y de frustraciones. La muerte de Kirchner está en esta línea. Me atrevo a poner en esta genealogía a la muerte de Kirchner. Cuerpos apasionados –líderes de movimientos populares– que mueren combatiendo. La muerte de Kirchner termina de articular la emergencia de un nuevo cuerpo político que se fue gestando desde la crisis de 2001. Lo visibiliza. Un nuevo cuerpo político, joven, capaz de movilizarse. Asqueado de las estrategias neoliberales. Dispuesto a multiplicarse. Como sucederá, sin dudas, a partir de ahora.

PARA EL UNIVERSO CULTURAL, UNA PÉRDIDA QUE DEJA HUELLAS

15.10.10

Le Monde


"Dernier train pour Buenos Aires (Glaxo)", de Hernán Ronsino

Ce très court roman est parcouru d'une tension extrême, écrit dans un apparent désordre des moments et des événements. 1973, 1984, 1966, 1959.

10.10.10

Perón, dans le rétroviseur

Hernán Ronsino.

Traduit de l’espagnol par René Solis


Samedi

La nuit avance vite

Barbecue sur la terrasse de chez O.C. Ciel étoilé. Il fait froid. Quelqu’un dit : «On ne se croirait pas à Buenos Aires.» Nous jouons aux cartes. La nuit avance vite. Un taxi me ramène à la maison. La fresque de Perón et d’Evita, peinte sur un mur près du parc Centenario, inspire le chauffeur de taxi. A 6 heures du matin, il me parle de Perón. Enthousiaste, il regarde dans le rétroviseur tout en me parlant. A chaque fois, c’est pareil, je mets un moment pour comprendre qu’il faut que moi aussi je regarde le miroir et pas sa nuque. Le chauffeur parle des Montoneros, de la dictature militaire de 1976. Il parle de ce pays violent. Quand j’arrive chez moi, le jour s’est levé.

Après-midi : Je parcours les stands de livres d’occasion du parc Centenario. J’achète le roman de Haroldo Conti que je n’avais pas. J’aime la logique des livres d’occasion. Ce sont eux qui tracent le véritable parcours littéraire. En dehors des chemins balisés du marketing. Ils sont là, ils attendent que le lecteur les choisisse, pour ces raisons mystérieuses qui nous font parfois sélectionner des livres et des auteurs que nous ne connaissons pas.

Soir : Réunion du groupe «En Ciernes» au bar Rio. Nous préparons le premier numéro d’une revue culturelle consacrée aux trains. Quelqu’un dit : «Mais comment se fait-il qu’on ne débatte pas publiquement aujourd’hui en Argentine de la disparition du système ferroviaire. En tenant compte, par exemple, du fait que la construction du chemin de fer a été à la base de la construction de l’Etat national.»

la crónica completa:

http://www.liberation.fr/chroniques/01012295208-per-n-dans-le-retroviseur

1.9.10

Europa. 1947


Hay varias mujeres en la vida de Sivori. Pero me voy a detener en tres. Tres mujeres reales o imaginarias. Sabemos, desde Cine 1, que un día una mujer ocupa el departamento de enfrente de Sivori. Esa mujer se llama Pina Bosch. Es traductora. Y Sivori porque es un hombre que sabe observar, la espía, la contempla, la desea. Sivori espía, contempla, mira a la mujer de enfrente mientras piensa en otra mujer. Eva Perón. Tiene que hacer una película sobre Eva Perón. En tres partes. En Cine 1, sobre el 17 de octubre. Ahora, en Cine 2, sobre ese viaje que Eva realiza por Europa en 1947. Si bien es cierto, en Cine 2, ha dejado de observarla a Pina Bosch con la fascinación con que la observaba en Cine1: “Las cosas han cambiado y él preferiría que no hubieran cambiado, él preferiría seguir espiando a la mujer de enfrente” (pag 74). Hay cosas que han sucedido en el entorno de Sivori y en la vida de Pina, pero de todos modos la mujer está ahí; para Sivori la mujer de enfrente está ahí traduciendo a un novelista alemán, Botho Strauss, y mira, cada tanto, una película: Dogville. Hay varias cosas que ponen en relación a estas tres mujeres. Me refiero a Pina Bosch, Eva Perón y Grace Mulligan, la protagonista de Dogville. Hay cosas que estas mujeres comparten. Son jóvenes. Rubias. Y hermosas. Las tres llegan a un lugar para cambiarle la vida a un hombre. En el caso de Eva Perón y de Grace Mulligan, las dos mujeres llegan a un pueblo que no sabe recibir. Eva llega a una sociedad que piensa a la pobreza como algo dado, natural; la pobreza le permite a los ricos ejercer el acto de la caridad, la limosna. Eva irrumpe en esa sociedad para cambiarla. Las tres mujeres manejan, además, el arte de la interpretación. Pina Bosch es traductora. Eva es actriz. Eva interpreta en la historia argentina un nuevo rol, construye en siete años un mito. “Sivori sostiene que la reescritura de un nombre y la construcción del propio mito en solo siete años es uno de los géneros y una de las obras maestras propias del siglo XX” (pag. 12). Pensando a Eva desde Sivori podriamos decir que también traduce: ¿le traduce al pueblo algo que Perón no puede o no sabe decir? Eva ¿le traduce a Perón algo que Perón no puede o no sabe oír del pueblo? Sivori le hace decir a Eva en el guión de Europa 1947: “Perón soy yo”. Eva, como Pina Bosch, maneja el arte de la traducción. Y Grace Mulligan, en Dogville, esa película que Pina Bosch mira obsesivamente, interpreta un juego, quiere ser aceptada por el pueblo y para eso tiene que jugar. Tiene que jugar el juego del sometimiento y la mirada. “Te están mirando”, le dice Tom, el escritor, en un momento. Estas mujeres padecen. Padecen en el amor, en la enfermedad, con la injusticia. Pero si estas mujeres tienen cosas en común, más allá de las cuestiones que acabo de resaltar, es por Sivori. Sivori las articula. La mirada de Sivori las pone en relación. Porque Sivori, como Tom, el escritor de Dogville, es un hombre que sabe observar. (seguir leyendo:Europa. 1947)

14.7.10

Planta

Tres novelas contemporáneas comprendidas, relacionadas y distinguidas a partir de la estructura frasística, el concepto de personaje, el manejo de la oralidad y la composición de la trama.

La charla que compartieron Iosi Havilio, Carlos Busqued y Hernán Ronsino el pasado 23 de marzo en Eterna Cadencia reflejó o en todo caso impuso la sensación de parentesco entre Opendoor (Entropía, 2006), Bajo este sol tremendo (Anagrama, 2009) y Glaxo (Eterna Cadencia, 2009), respectivamente. En efecto se pueden reconocer algunos puntos en común que van desde la preferencia por personajes opacos o cuya psicología se explica parcamente hasta la atmósfera de ominosidad y violencia que recorre los pueblos en que la acción transcurre y la hipotética vinculación de esa atmósfera con el pasado histórico de la Argentina. Si estos motivos parecen demasiado genéricos y es posible integrar a esa serie algunas otras novelas de la última literatura argentina, quizás sea mejor determinar que lo que en última instancia cohesiona a las obras de Havilio, Busqued y Ronsino es la recepción particularmente favorable que obtuvieron tanto en el campo local como en el internacional: aprobación de escritores muy o bastante consagrados, premios, traducciones, ediciones europeas. (Nota completa: Havilio, Ronsino, Busqued por Nicolás Vilela.)

25.6.10

Dernier train


Una reseña de Glaxo (Dernier train pour Buenos Aires, como se titula la traducción francesa) en Livres Hebdo.

Inconnu en France, Hernán Ronsino est sociologue et enseignant à l’université de Buenos Aires. Il est considéré comme l’un des phares de la “literatura actual” argentine. Ce que l’on comprend aisément à la lecture de Dernier train pour Buenos Aires, qui marque la naissance d’un nouveau genre, le “western-pampa”. L’historie court de 1959 à 1984, au gré des convulsions de la vie politique argentine, jusqu’an retour de la démocratie, en 1983. Et, même s’il n’en est pas explicitement question dans le roman, ce contexte y este présent, comme une menace: les jeunes gens essaient d’échapper au service militaire, et Folcada, le flic cocu, se reproche d’avoir participé, en juin 1956, au massacre de civils à José León Suárez, près de Buenos Aires.
Le pays réconcilié, la vie semble s’écouler paisiblement dans le petite ville anonyme dépeinte par Ronsino. Le seul événement marquant, c’est le passage d’un train, sur les voies construites par les ouvriers de la Glaxo, une companie pétrolière. Vicente Vardemann s’occupe de ses clients dans le salon de coiffure paternel, se demandant s’il ira ou non saluer sur son lit de mort Miguelito Barrios, qui fut son ami depuis l’enfance jusqu’à ce qu’une sombre affaire les fâche. Et bien sûr, il ságit d’une femme, Negra Miranda, qui affolait tous les hommes alentour, et que son mari, Folcada, finit par soupçonner de quelques infidélités…
C’est grâce à des chapites en flash-back, chacun donnant la parole à l’un des protagonistes de l’intrigue, qu’Hernán Ronsino nous contera cette affaire, cocktail de jalousie, trahison, vengeance et règlement de comptes. Tous le ingrédients traditionnels du western. D’ailleurs, dans leur jeunesse, Vicente et Miguelito étaient des fans Dernier train pour Gun Hill, l’un se prenant pour Kirk Douglas et l’autre imitant Johan Wayne, dans un duel imaginaire. Ils ignoraient alors que la vie allait les piéger à cause du machiavélique Folcada, pret à tout pour se venger de son infortune conjugale.
Ce bref roman est aussi brillant qu’énigmatique, truffé de références littéraires et cinématographiques, jamais exotique et, surtout, profondément original. On aimerait bien lire en français les autres livres d’Hernán Ronsino, notamment son premier romar, La descomposición.


19.4.10

La memoria en los espacios vacíos

Por Hernán Ronsino
Llueve. Hay una idea en Modernidad y holocausto que, al leerla, me sacudió: la modernidad contiene en sus entrañas la posibilidad del holocausto. El holocausto es posible, dice Bauman, en la modernidad. Racionalidad, eficiencia y un profundo desarrollo de la burocracia son los pilares que, también, necesita el genocidio moderno para poder existir. La responsabilidad técnica se impone, así, anulando cualquier freno moral que pudiera impedir semejante atrocidad. Eso dice Bauman. Llueve. Caminamos por los estrechos senderos de la ex ESMA. Alrededor, los cuarteles viejos. Y el rumor de la ciudad que muerde los bordes del predio. Nos amuchamos bajo los paraguas. Vamos hacia el Casino de Oficiales. Poner el cuerpo ahí, pienso, pisar esos suelos marcados por la historia, andar por los espacios vacíos, todo eso nos interpela para imaginar, para construir una representación. Llueve. Hay, entonces, una inevitable composición de lugar. Los sonidos del afuera llegan dosificados –el reflejo incesante de los autos por Libertador resbala en un fragmento de vidrio; el sonido, cada tanto, de los trenes; y esos aviones anticipando el destino final–. En esa composición de lugar, la proximidad de la vida cotidiana instala la pregunta por el vínculo de complicidad entre el afuera y el adentro. Llueve. Vemos, después de recorrer un edificio alterado (escaleras anuladas, ascensores arrancados), eso que describe Bauman: el despliegue físico de una trama burocrática eficiente puesta al servicio de la muerte. El silencio, inevitable, se impone. Salimos del Casino de Oficiales. Después camino junto a Félix Bruzzone un par de cuadras hasta la parada del 15. Viajo pensando, otra vez, ahora entremezclado en esa rutina cotidiana, en el vínculo de complicidad entre el afuera y el adentro. A la tarde compro Los topos. Nunca deja de llover. La primera frase me sacude: “Mi abuela Lela siempre dijo que mamá, durante el cautiverio en la ESMA, había tenido otro hijo”. Y así empiezo a romper, a salir con esas palabras, de a poco, del silencio.

Publicado en Página/12
La memoria en los espacios vacíos

25.1.10

Briante


Por Hernán Ronsino
Durante un tiempo era casi imposible conseguir los libros de Miguel Briante. Y encontrarlos, entonces, dependía del azar. Los descubrí en distintos puestos de usados. El primero fue Hombre en la orilla, la edición de 1968 de Estuario. De este libro, su segundo libro de relatos, pero el primero que leí, me deslumbró el territorio, el espacio literario, un espacio contundente que, todo el tiempo, está amenazado por el río, por ese Salado que desborda y se lleva las cosas, los animales, las personas. Pero ese espacio no es posible sin la voz de Briante: seca, dura, pendenciera. La dedicatoria que se lee en Hombre en la orilla dice así: “A mi padre, a quien, como aquel personaje de Thomas Wolfe, le ‘parecía que sólo él debía morir’ (...), a los gusanos de la tumba de mi padre, que un día avanzarán sobre el pueblo que transcurre en estas páginas, para borrarlo definitivamente”. Esa dedicatoria retoma, de algún modo, la temática del relato “Capítulo primero”, que inaugura Las hamacas voladoras, el primer libro de Briante publicado en 1964, el que funda su imaginario. La tensa relación entre un padre y su hijo, con el pueblo de fondo. Un padre visto por los ojos de ese chico que no puede comprender todo lo que pasa, pero siente el dolor, el rechazo en el bar, los ojos que no parecen los ojos de su padre.
Los personajes de Briante son seres desamparados, curtidos por la intemperie. Y hay tres núcleos fuertes que, se podría decir, atraviesan las historias: el ámbito marginal del pueblo, la figura del narrador –generalmente, oral– y la muerte. Una de las tantas voces que componen Kincón, la novela, dice: “Saber cosas, transmitirlas, era un modo de persistir. Sé que muchas cosas morirán cuando me muera, algo va a faltarle a este pueblo cuando me vaya”. Eso dice la voz. Eso escribe Briante que, antes de morir, elige, como Rulfo, el silencio. ¿Cuántas páginas, entonces, tiene que escribir una persona, antes de callar, para definir una obra? Las suficientes, podríamos decir, para modelar un mundo propio. Hace quince años moría Miguel Briante en su tierra, en su pueblo, que también fue su mundo narrativo. Quedan, como se dice en estos casos, las historias. Esas historias que, por ejemplo, se cuentan en el boliche de Arispe, ésas que hablan de inundaciones y forasteros, esas que levantan polvareda en la provincia por aquellas zonas del Salado, ahí donde el Salado se engorda y es capaz de arrasarlo con todo (“Jodido el Salado este. Capaz de quebrar cualquier historia, dice alguien que no se sabe”, en Al mar). Queda, en definitiva, ese mundo pendenciero, marginal, de Miguel Briante, que aún respira silencioso.

Homenaje en Página/12

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/17-16744-2010-01-25.html

28.12.09

Un balance

"Tres novelas comparten el podio de lo mejor del año. Lejos de dónde (Tusquets), de Edgardo Cozarinsky, en la que bucea en la existencia de un puñado de criaturas que cargan con la mochila de un destino incierto; náufragos que huyen de peligros reales, amenazas latentes o imaginarias, con identidades y pasaportes falsos, hacia alguna orilla lejana donde encontrar refugio y trabajo. Esos seres apaleados por la historia con mayúscula se proponen reconstruir sus vidas, llegar a un puerto seguro donde intentarán, infructuosamente, liberarse del pasado. En Glaxo (Eterna Cadencia), segunda novela de Hernán Ronsino, el escritor se desplaza hacia la periferia de Chivilcoy para enfocar mejor las luces y sombras de un mundo que se desmorona sin remedio, y del que no quedarán ni siquiera los escombros de las vías del ferrocarril, levantadas en octubre de 1973. Marcelo Cohen siempre sorprende al lector. Lo hace, nuevamente, con La casa de Ottro (Alfaguara), que transcurre en la isla Ushoda, un lugar donde los políticos son una especie menguante y los pocos que alguna vez han tenido un poder mínimamente aceptable estuvieron al borde de caer aplastados por los consorcios económicos. Una narradora extremadamente nerviosa, Fronda Pátegher, asesora de campaña y de gobierno de Collados Ottro, debe lidiar con un incómodo legado: la casa de este señor que fue su suegro".
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-16474-2009-12-24.html

29.11.09

Sobre los perros


"El lenguaje que predomina es austero, preciso, parejo, en ocasiones potente y en otras algo impersonal. La generalización debería, sin embargo, dejar al margen dos cuentos que sobresalen en el conjunto. Se trata de “La Presa” de Oliverio Coelho, y de “Y a los perros también”, de Hernán Ronsino. En este último, a la fresca sombra de un epígrafe de Apollinaire: Qué otra cosa es el polvo de los caminos sino la ceniza de los muertos...., Ronsino relata, en boca de una chica campesina, la visita al velorio de un tío. El tío es velado a unos kilómetros de la casa de los deudos, en un pueblo del interior, y el cuento transcurre en el tiempo de ir y volver hasta el velatorio. La lectura deja la impresión de haber asistido a una larga e intensa escena (aunque en realidad está jalonado por escenas más cortas) acaso porque todos los elementos incluidos se confabulan a favor de la unidad. El logrado tono del relato, salpicado de aciertos en el uso de expresiones propias del habla en un entorno de pueblo implica un oído entrenado y sensible. También llama la atención la gracia y sensibilidad para la descripción y la inclusión de detalles. Por ejemplo, la escena de la protagonista en la intimidad del baño, sacándose los zapatos para aliviar los pies doloridos, o la imagen de la camioneta, cuando el grupo viene de regreso, que da cuenta del pasaje del camino de asfalto al camino de tierra, donde el autor se detiene en la génesis y el progreso de los remolinos de polvo, que como el tiempo y la muerte – plano de fondo del relato – van envolviendo al vehículo y a sus ocupantes. Así, Ronsino, en el final remite al epígrafe, a la reiteración inevitable de los ciclos y refuerza el sentido del peregrinaje al trasfondo de una historia familiar, con sus rencores y ajuste de cuentas".

3.8.09

Otra vez

La hija de Bob

Por Hernán Ronsino

Para Sole
Baba Nam Keivalam


Todo es amor infinito, me dice ella mientras caminamos por Alem bajo la lluvia, un sábado que parece domingo.

Después tomamos un tren en Retiro.

La lluvia moja la ventanilla del tren que tomamos en Retiro.

Nos bajamos en Coghlan.

Coghlan huele a colonia alemana emplazada en una sierra cordobesa.

Caminamos bajo la lluvia, saliendo de la estación, ese sábado que tiene algo de domingo. Entonces le digo que Cate Blanchett en I`m Not There se parece más a la hija de Bob Dylan que al propio Bob: es cierto que hay un gesto en la mirada, en los dedos que sostienen el cigarrillo, en el pelo revuelto que nos hace pensar en Dylan, pero también hay algo profundo de Cate Blanchett que el disfraz no puede borrar; y cuando digo eso, cuando hablo de la supuesta hija de Bob, ella se resbala, por la lluvia que cae en Coghlan: se resbala como lo ha hecho en todo el día.

¿Es posible, pregunto mientras la sostengo del brazo, que una mujer haga de Bob Dylan?

Cate Blanchett se parece más a la hija de Bob que al propio Bob en I`m Not There.

Ella se queda pensando. Sonríe. La cara se le alumbra, cuando ella sonríe.

No me importan las máscaras, me dice, yo tengo una foto donde no hay ninguna máscara: están mis viejos, está mi hermana, somos chicas, corremos en el campo. No me importan las máscaras, me importa la esencia, el amor infinito. Cate Blanchett es Bob Dylan.

La lluvia nos sigue mojando, prepotente: nos moja los pies, la boca, los ojos, pero no nos importa.

Me dan ganas de que esa escena sea el final de una película.

En esa película, supongamos, el plano se eleva: por eso nos muestra a los dos abrazados saliendo de la estación, ese sábado que parece domingo, y, de fondo, mientras el plano se aleja cada vez más y ahora se ven los árboles mojados y los techos rojos de las casitas de Coghlan, se escucha, creciente, la voz rasgada del Viejo Bob, inventando con su guitarra, por ejemplo, melodías infinitas o, por decirlo de otro modo, suaves, inolvidables formas del amor.

(Publicado en La Liebre 22/3/08)

Una poética de la educación

  por Hernán Ronsino. Byung Chul Han, el filósofo coreano, dice que toda narración crea comunidad. Que narrar teje una trama comunitaria. Pe...